Ciudades-Lectoras

“En una ciudad un día

se ignoró el tranvía…"

Pero se formó la "ASOCIACION AMIGOS del TRANVIA" que lo
rescató para vos...


El Proyecto “Ciudades Lectoras” de la DAEP, Ministerio de Educación del GCBA, convocó a docentes organizadores, en la presencia de Norma Salles y de los participantes, el sábado a las 15:30 hs en el barrio de Flores, para compartir experiencias de lectura, sobre el tranvía que parte cada 15 minutos desde la única parada de la línea, ubicada en Emilio Mitre al 500 (E. Mitre entre Avda. Directorio y José Bonifacio), y recorren un circuito de vías de 2 Km a lo largo de la calle Emilio Mitre, la Av. Rivadavia, la calle Hortiguera y la Av. Directorio.

Cuando los pasajeros subieron, el gentil guarda, repartió como un ritual, a cada pasajero, los boletos cortados manualmente desde la máquina que parecía salida del túnel del tiempo. Mientras Aquilino traía con la historia sus simpáticas anécdotas.
Comenzó el viaje y la cita tomó forma:

Se escucharon los versos de Cadícamo, Expósito, Lepera y Battistella con una pasión propia de porteños, que evocaron el barrio y personajes que parecían estar sentados en algún asiento junto al pasaje, en el decir histriónico de Ma Elisa, Prof. de Enseñanza Primaria, mientras afuera, las vías como cuerdas de violines traían el compás de los acordes de “Naranjo en flor”, “Melodía de arrabal” y “El que atrasó el reloj”…

Con una dulzura destacable en el decir, desde su mágica cajita, oímos el telar que tejía sueños de “La tejedora” de Marina Cosantini en la voz de María, representante del Grupo Aique…

Violeta Parra estuvo con nosotros en la voz de Lucía, Bibliotecaria, con una melodía para el alma en “Gracias a la vida”
“que me ha dado tanto”…, “el abecedario” “y con él las palabras…”

De pronto, Martita, Supervisora de Inglés, espontaneadamente, con la fuerza del docente que debe “enseñar”, guió a los escuchas con la palabra, la emoción y los gestos, por una descripción del tranvía y la comparación de comportamientos humanos en las distintas épocas, destacando el valor de los recuerdos para construir una sociedad mejor…



A continuación escuchamos a Silvia, Bibliotecaria, quien nos trajo un cuento de Chejof, preguntándose ¿De qué color podría pintar el “Camaleón”?

Por último, Lidia, Supervisora Adjunta, con las palabras de Eduardo Galeano leyó la “Expansión de la frontera en los Estados Unidos“, “Ventana sobre la utopía” y ”La profesión de la fe del caminante” que transcribo:

-Ella está en el horizonte- Dice Fernando Birri- Me acerco dos pasos, ella se aleja dos pasos. Camino diez pasos y el horizonte se corre diez veces más allá.
-Por mucho que yo camine nunca la alcanzaré.
-¿Para qué sirve la utopía?
-Para eso: para caminar...


El tranvía se detuvo, caía la tarde, la experiencia crecía en la imaginación de cada uno de los referentes y participantes, pensando en las mil y una formas que lo vivido, enriquecería a los alumnos de cada escuela, ya que una vez al mes serán los niños, quienes sobre en este mismo viaje podrán vivir una situación de aprendizaje, que seguramente para muchos, será una marca positiva de NUESTRA ESCUELA PUBLICA…

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